Los plafones son un cielo falso que se coloca debajo del techo de un inmueble, para diversas funciones: generar un aislamiento acústico, asilamiento térmico, ocultar instalaciones eléctricas, hidráulicas, sistemas contra fuego, de vigilancia y de seguridad, equipamiento, internet, cableado y ductos diversos, etc. Con los plafones se puede tener un acceso directo a estas instalaciones, sin necesidad de alterar los acabados.

En cuanto a la acústica de un lugar, los plafones sirven para absorción de sonido para evitar rebotes, para aislar el sonido que pasa de un cuarto contiguo a otro, así como aislar del ruido del y hacia el piso superior del techo.

Todos los plafones de lana mineral proveen una barrera natural, de resistencia al fuego, que aplicados de forma adecuada, logran retardar los efectos del fuego hasta por una hora más.

Colocar plafones en un inmueble también es una más eficiente forma de dirigir, una luz difusa, y una mayor reflexión lumínica, de tal forma que se pueden poner lámparas que iluminen el plafón para que este a su vez refleje una luz que no rebote en las pantallas de las computadoras.